A continuación se presenta una versión editada, con más información, de la entrevista realizada al catedrático Manuel Tapia Becerra para el Conversatorio: El universo literario de Juan Rulfo: Muerte, pobreza, fragilidad y desamor.
¿Cuáles son los símbolos más importantes en la literatura de Juan Rulfo que se relacionan con el México del siglo XX?
Aunque Rulfo nace, escribe y muere en el siglo XX y nosotros instalamos su obra, personajes e historias en esa época, su literatura va más allá de ese tiempo, pues tiene muchos elementos que provienen de otros momentos históricos. Por ejemplo, Rulfo fue un lector de crónicas de la conquista, como de la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, y obtuvo para su obra mucho de ese lenguaje que provenía de estos relatos. Entonces, si bien Rulfo recupera la voz de muchas de las comunidades rurales, en su obra no se expresa sólo la de los campesinos del siglo XX, sino también la voz de las comunidades del siglo XVI.
¿Cuáles son las constantes en el universo literario de Juan Rulfo que ayudan a definir la identidad mexicana?
Hay muchas, pero posiblemente la más emblemática es la presencia inevitable de la muerte, la visión que se tiene de ésta en la cultura mexicana, que se acerca a ella de una forma muy distinta al resto del mundo occidental. No es un culto a ella, sino una relación entre la cultura mexicana y la muerte, a la cual le tenemos, incluso, un día dedicado, que es el Día de Muertos, de origen prehispánico y que se ha mantenido a lo largo de los siglos. En Pedro Páramo —cuyo nombre original era Los murmullos— hay una serie de conversaciones que nos permiten identificar que todos los personajes están muertos, pero en la historia de la novela es una muerte muy distinta porque ellos siguen vivos. Están muertos físicamente, pero sus conversaciones bajo tierra son las que originalmente le dan vida a todo el relato.
Otro elemento que ayuda a definir la identidad mexicana en su obra es su temática sobre la injusticia social, en la que se advierte una especie de clamor o denuncia sobre la situación en las comunidades rurales, y cuestiona el papel del Estado mexicano, que funciona como un símbolo paternalista, al tiempo que controla la situación política y económica del país, frente a los campesinos que históricamente han sufrido injusticias, despojos de sus tierras, discriminación, bajos o nulos sueldos, exceso de trabajo y explotación.
En Rulfo, la muerte por sí misma es un universo dinámico, paradójicamente se mueve con vida propia y de alguna manera determina y condiciona la vida misma. ¿Qué lectura darle a estos mundos de Rulfo en correspondencia con la realidad mexicana?
La lectura que hace Rulfo de la muerte nos ofrece un universo con un enorme capital simbólico, muchos estereotipos y, sobre todo, arquetipos de carácter cultural que sostienen a todo un conjunto de símbolos que forman parte de la identidad mexicana. Los mexicanos tienen una relación muy profunda con la muerte, muy distinta a la de otras civilizaciones occidentales y, en el caso de Rulfo, es la que va amalgamando y nos permite entender de qué manera ocurren las relaciones entre los diferentes personajes, porque en su obra la muerte no es un ente, no es una entidad, sino un conjunto de relaciones que tiene el ser humano –el ser humano que forma parte de este universo ficcional de personajes que crea Rulfo–, y que los sostiene a todos, de alguna manera los relaciona. Y el que los personajes hablen estando muertos es en sí mismo una paradoja: una persona diría: “¿Por qué hablan si están muertos?”, pero un mexicano o el mismo Rulfo dirían de inmediato: “¿Y por qué no?, si están muertos”.
¿Cómo entender la imposibilidad en Rulfo? El amor imposible y no correspondido, la imposibilidad de ser feliz a pesar de tenerlo todo, la imposibilidad de una figura paterna responsable, la imposibilidad de la vida como la imaginamos…
Yo hice un estudio, hace ya muchos años, sobre el amor y el odio en Pedro Páramo. Analicé, por ejemplo, el amor que le tienen a Pedro Páramo algunos personajes, sobre todo mujeres, y el respeto y la devoción que le rinden otros. De manera que, si utilizáramos un cristal y en su lado cóncavo residiera el amor y en su convexo el odio que despierta, de manera transversal encontramos una imposibilidad. A Pedro Páramo lo aman y lo odian de manera simultánea. Hay personajes que pasan del amor al odio y del odio al amor, pero, al mismo tiempo, a él le resulta imposible poder amar a la mujer que desea o estar con la mujer que ama. Él ama a Susana San Juan desde la infancia y, conforme va creciendo, se va volviendo más difícil estar con ella, al grado de que ella se va del pueblo, de Comala. Y él tiene que casarse, y para ello elige a Dolores Preciado… por su dinero. Otra relación imposible por falta de amor, porque Pedro sigue amando a Susana, mientras que Dolores sabe que él un día la despreciará. Y otras muchas también lo aman, pero, a pesar de tener hijos con él, saben que es un amor imposible porque no hay ninguna relación afectiva de por medio.
¿Por qué, a pesar de las referencias a hechos históricos concretos del siglo XX, como la Revolución Mexicana y la Guerra Cristera, leer a Rulfo hoy parece algo atemporal?
Porque si bien hace referencia a varios hechos históricos concretos, como la Revolución Mexicana y la Guerra Cristera, que conmocionaron al México de la primera mitad del siglo XX, la obra de Rulfo también nos lleva a la época de los conquistadores, figura que está presente en sus escritos como un ser que despoja, que domina y que controla a una sociedad que queda empobrecida económicamente, pero, al mismo tiempo, queda enriquecida culturalmente y es lo que la sostiene. Estas referencias nos permiten ubicarnos en diferentes momentos del tiempo. Además, la atemporalidad también está presente en el lenguaje que se usa en la narración. Estos ir y venir de momentos pasados a presentes y a futuros, en la literatura se le conoce como analepsis (ir a un momento de la memoria o del recuerdo que no logramos identificar exactamente) y prolepsis (proyectarnos hacia un futuro).
¿Qué cosas creadas por Rulfo en su obra continúan siendo distinguidas de su universo literario?
Para mí, lo más relevante es el conjunto de sentencias que utiliza en Pedro Páramo. La novela contiene una serie de conversaciones entre personajes que no saben que están muertos y que recurren a un sistema de expresiones de forma categórica, asertiva, a las que nosotros denominamos sentencias, que forman parte de la cultura mexicana y que son expresiones que parecerían casi un epígrafe al momento de pronunciarse. Algunas de esas sentencias se pronuncian de una manera firme, sostenida e incluso llevan una emoción.
Por ejemplo, cuando Dolores Preciado está en su cama a punto de morir, le exige a su hijo, Juan Preciado, que le jure que irá a Comala a buscar a su padre, Pedro Páramo, para exigirle lo que le pertenece. Y le dice: “No vayas a pedirle nada. Exígele lo nuestro. Lo que estuvo obligado a darme y nunca me dio…”. Este tipo de sentencias es bien común.
En otra escena, durante el velorio del padre de Pedro Páramo, a quien mataron siendo Pedro un niño, éste se acerca a su madre y le pregunta: “¿Por qué lloras, mamá?”, y ella le dice: “Tu padre ha muerto”. “Han matado a tu padre”. Pero ella es, en ese momento, prácticamente un ser que ya está despojado de la vida, porque lo que le daba vida a ella era su esposo, por lo que, ahora como viuda, está en el momento más crítico de su vida. Entonces, Pedro la sentencia con la frase: “Y a ti quién te mató, madre?”. Este tipo de expresiones categóricas, que los personajes van diciendo, son claves en su obra.
Y, en otro apartado, Eduviges Dyada, la amiga de Dolores que recibe a Juan Preciado cuando éste llega a Comala, le habla, ya muerta, sobre los caminos de la muerte, los caminos hacia el morir. Y le dice: “Sólo yo entiendo lo lejos que está el cielo de nosotros; pero conozco cómo acortar las veredas. Todo consiste en morir, Dios mediante, cuando uno quiera y no cuando Él lo disponga”. Y así como ésta, hay muchas otras expresiones de los personajes que van dando las claves para ir entendiendo la historia.
Esas sentencias, que están relacionadas con todo —con el amor, con la pobreza, con la justicia, con los rencores que hay—, están muy bien elaboradas y son de lo más representativo del universo literario de Rulfo. El mexicano, por su cultura, es bastante proclive a elaborar esta clase de sentencias. Todos las llegamos a decir en algún momento, aunque, claro, tal vez no con la altura literaria que lo hizo Rulfo.
¿La cosmovisión en la obra de Rulfo se circunscribe al México del siglo XX o traspasó fronteras temporales, ya sea al pasado o al futuro?
Aunque nosotros anclamos la obra en el siglo XX, después nos vamos dando cuenta que en realidad va traspasando el tiempo. A veces los personajes están en alguna situación, y una forma de poder entender qué es lo que hacen es primero saber dónde están, pero a veces la pregunta no es esa, es más bien ¿cuándo?, ¿en qué momento de sus vidas están? Y como muchos personajes se trasladan en sus conversaciones a instantes en los cuales estuvieron vivos, es a través de esas pláticas que vamos atravesando sus vidas, pero al mismo tiempo nos vamos dando cuenta que es demasiado etéreo el escenario en el que se realizan las situaciones. Entonces, es bien difícil a veces decir cuándo, en qué tiempo están.
Por esto, la temporalidad en la obra de Rulfo es difícil, porque si bien hay indicios que nos ponen en un momento de la Revolución Mexicana, hay apartados en los que nos transporta al siglo XVI. Pedro Páramo no es una novela que se pueda entender a la primera, y con cada nueva lectura se descubren nuevos elementos. Es bien común, sobre todo en la buena literatura, que sea realmente desafiante con el lector a nivel de lenguaje y de aspectos simbólicos.
¿De qué manera Rulfo nos ayudó a entender las periferias del México revolucionario, como el campo y la pobreza, y de qué manera ese acercamiento del escritor sigue vigente?
La obra de Rulfo ha sido muy utilizada para ilustrar la cultura mexicana. El llano en llamas es un conjunto de cuentos que, desde el título mismo, enuncia la situación de pobreza, la dificultad, la injusticia, etc. Y dentro de estos cuentos está ¿No oyes ladrar a los perros?, que alude a la pobreza, al campo y a la situación de violencia; o ¡Diles que no me maten!, que describe una forma brutal de violencia que existe en el mundo rural y también en las ciudades. La obra de Rulfo habla sobre la injusticia y la pobreza extrema que a veces es grosera cuando socava la dignidad humana.
Y también está el cuento Nos han dado la tierra, que narra la historia de tres campesinos que, producto de la Revolución Mexicana, acaban de recibir los papeles que los acredita como dueños de una parcela. La revolución les ha hecho justicia porque les ha dado por fin una propiedad, piensan. Pasan días enteros recorriendo lugares desolados para llegar a la propiedad que les dieron, pero cuando la encuentran se dan cuenta que es un lugar paupérrimo, en donde no se puede cultivar, alejada y sin agua. En este cuento vemos reflejados los diferentes Méxicos que hay en nuestro país, y Rulfo, de manera demasiado brutal, nos presenta una serie de injusticias enormes: personas que han sido despojadas, familias que están exhibidas porque alguien ha sido asesinado, este otorgamiento de propiedades que aparentemente les devuelve a ellos la dignidad y lo que hace es realmente quitársela. Por esto, la obra de Rulfo se utiliza normalmente para mostrar este tipo de injusticias.
Traspolando Comala a América Latina, ¿cuánto de este pueblo ficticio continúa representando al continente? ¿Continúa la lucha por la memoria histórica, por el perdón social y por la redención de las culpas del poder, la pobreza y la opresión?
Comala tiene una coincidencia con otros espacios que creadores del siglo XX construyeron en sus novelas y, aunque son muy distintas, tienen en común la injusticia, el control social, un estado paternalista y al mismo tiempo opresor, comunidades que son muy vulnerables y violencia. Por ejemplo, Comala, de Rulfo, tiene muchos vínculos con Macondo, de Gabriel García Márquez, y con algunos otros escenarios similares de autores latinoamericanos, y lo que los diferencia son aspectos físicos o ambientales. Mientras que Comala es un lugar casi desértico, excepto cuando Pedro Páramo vivía ahí, pues era entonces un lugar productivo, Macondo está inmerso en la selva y rodeado de ríos, ciénagas y pantanos. En tanto, los puntos de coincidencia están en los componentes sociales: la justicia, la injusticia, la violencia, la imposición de aspectos laborales, el despojo, etc. Ellos y muchos otros autores del siglo XX en Latinoamérica crearon escenarios ficcionales, en donde se puede identificar la desolación a veces de la misma sociedad latinoamericana.
Se están cumpliendo 40 años desde la muerte de Rulfo. ¿Cuál es su herencia para el mundo literario?
Una de las características que tiene la novela de Rulfo es que es polifónica, es decir, hay muchas voces que pueden expresarse, a diferencia de algunas otras donde hay una sola voz, ya sea la del narrador o la del personaje principal. Rulfo lleva las voces de los campesinos, de los hombres, de las mujeres y de los niños, y las pone en escenarios para que hagan cosas. Rulfo se dio cuenta que esta polifonía y esta diversidad de léxicos y del lenguaje enriquecen a la literatura. La creación de escenarios con muchas voces de distintos personajes, su lenguaje literario y los desafíos intelectuales a los que nos someten sus textos son parte de la herencia literaria de Rulfo, además de todos los elementos de la identidad mexicana presentes en su obra.





