Elevado
hundido
abrazado
por el espesor
de la mirada indefinida
¿Dónde estás, posibilidad?
Nada importa
ya dentro yo
de tu perímetro invisible
Eres lo que no es, soy lo que quieres que sea:
un hilo de caprichos y reproches
un haz seducido por la duda.
Soy dos labios, cuatro ojos, seis brazos
y un vacío dividido
Todo concluye en las profundidades de tu voz
donde, de nuevo, nazco.
He aquí tú, posibilidad.
Heme aquí, heme nuevo.
De los miedos, la realidad.
De las especulaciones, la respuesta.
¿Dónde estás, yo supuesto?
¿Dónde estoy?
¿Dónde estuve?
Dices:
estás donde estás sàtse ednod sàtse
estás donde estuviste etsivutse ednod sàtse





