Perdonaré mis pensamientos por un momento,
pues en la soledad caes como el firmamento.
En cada destello encuentro tu ceniza,
lluvia de estrellas que en polvo se desliza
La altura que alcanzas, la perfección del brillo,
Esa gran velocidad por la que traspasaste un lugar prohibido
Mi atmósfera te quema sin aviso,
Y cruzas mis cielos
Queda poco tiempo, por eso perdono el recuerdo.
Esa velocidad, ese eco de agosto en el cielo,
meteoro que ilumina la noche más larga
y empapa mi alma, rompiendo la calma
Seguirás brillando en mi memoria callada
siendo gris metálico, plateado y una luz que no se apaga
Recordaré tu movimiento como una gran ola
Y veré tu paso como una fugaz trayectoria





